enero 28, 2013

Violencia... Django & Amour.

Sé que es un poco tarde hablar de estos dos films no había podido ir al cine, tuve la oportunidad de verlos este fin de semana y aunque a simple vista parecen muy diferentes tienen un común característico. Violencia.

Django y como un director no sabe cuando parar.

Lo primero que tengo que decir a cerca de "Django" y se dice yango, la d no se pronuncia. es lo agotadora que es la película, 160 minutos son demasiados, a Tarantino le esta pasando lo que a muchos directores después de que tienen una buena racha, no saben cuando detenerse.
 El desarrollo de los personajes es muy vanal; La inserción forzada del personaje de Christoph Waltz en el guion, me hizo entrañar tanto a Franz Landa (sinceramente dudo que esta vez se gane el Óscar), el personaje principal Djando pasa de noche y sin sonreír hubiera preferido a Will Smith desde mi punto de vista ridiculizado por muchos clichés respecto a la comunidad negra, DiCaprio sin dejar del lado la nostalgia noventera nos demuestra como ha crecido como actor, sin embargo el que se lleva la película es Samuel L. Jackson AMÉ la tan bien lograda interpretación de un mayordomo sureño, anciano, metiche, insubordinado y muy muy astuto.
Al final Tarantino logra una película MUY lenta, con algunos tintes cómicos, creo que por ahí del minuto 120 perdió el perfecto final; con mucha menos sangre de la esperada además de un efecto slow motion parecido al de 300; su pequeña aparición no logra dejarnos con un buen sabor de boca, no es su mejor trabajo, vayan a verla si su vejiga aguanta tanto sólo si están dispuestos a perder toda la tarde en el cine o son fans del director.



Amour et ses couleurs

Amour viene directo de ganar la Palme d'or en el Festival de Cannes; no estamos acostumbrados a esta clase de violencia sin violencia, una desgarradora historia amor y lealtad que plasma la parte más cruda de la vejez de la que estamos habituados a voltear a otro lado.
Esta es una historia llena de matices que se desarrolla por completo en un solitario departamento, y sin ninguna clase de ternura nos muestra como se puede marchitar una vida humana, irónicamente no hay una sola escena de amor propiamente dicha.
"En la salud y en la enfermedad" llevada al extremo, en el que sin dulzura nos obliga a reflexionar sobre nuestras vidas.
Horror psicológico y físico, que más de una vez me hizo voltear a otro lado, para algunas personas de la sala que no aguantan nada la cinta fue tan conmovedora que las lágrimas abundaron, nunca me había pasado que la salida del cine pareciera una marcha fúnebre, nadie hablaba, nadie sonreía.
Vean esta película bajo su propio riesgo, yo sigo sin digerirla y me atrevo a decir que tiene todos esos ingredientes que le gustan a la academia para ganar el Óscar por mejor película.


@AguaParaNescafe