noviembre 21, 2013

One Day We're Gonna Live In Paris.

Pues ya, llegué al fina de los post, de mi regreso a las Europas, y no podía haber elegido mejor forma de terminar el viaje que París. Pero antes de empezar, por favor denle play a la canción mientras siguen leyendo este post, como para entrar en ambiente.


Mi querida Audrey lo dijo una vez "Paris is always a good idea" y aunque clasifico a Londrés como mi ciudad favorita, en Paris siempre ha estado mi corazón; 

"Cuando tomé el tren y empecé a escuchar parisinos, la emoción de llegar a la Gare du Nord crecía y crecía, más que el ego de Galliano en sus primeras pasarelas. Decidí comenzar por visitar Place de la Concorde recordé que en "El diablo viste a la moda" Andy abandonó a Miranda en ese mismo lugar; la plaza frente al Jardin de Tulleries, con el obelisco dorado, la rueda de la fortuna, donde empiezan los Champs Elysées, y de repente ahí estaba, inamovible como siempre y engalanando el panorama, no sé porque en las fotos no se ve mucho, pero la Tour Eiffel no podía ser de un color más delicioso que chocolate; llovía, lo que mi caminata fue mucho más nostálgica, comencé por visitar algunas tiendas Bonjour monsier, Bon journée monsier, al entrar y salir, contestado con mi mal pronunciado pero bien intencionado merci!; tomé el metro Charles de Gaulle etóile de la línea 6 frente al Arc de Triomphe y bajé 3 estaciones a Trócadero que según yo, tiene la mejor vista de la torre, aproveché que ya no llovía y compré un beignet au nutella como hice hace 3 años y me senté a disfrutar París con mis 5 sentidos"




El detalle con el que cuento esa pequeña crónica no es para menos, el crush que tengo con la ciudad, el país, el idioma y los parisinos es muy grande, esta visita fue diferente, aunque hice algunas cosas turísticas, el tiempo no me dio para visitar amigos, siempre es lindo ir del lado del mundo y saber que hay gente maravillosa con la que puedes contar; cuando tomé el vuelo de regreso a México dejé la ciudad luz con mi promesas habituales, volveré pronto y llegaré a quedarme. Y como ya fue mucha nostalgia, que mejor que les vaya contando lo más relevante en imágenes.





La torre chocolate.


La cité


Champ Mars


Y aunque llevaba casi un mes, sin mentirles es la expo donde vi más gente de todo mi viaje, las piezas fueron prestadas del museo Dolores Olmedo, y claro que se siente rebienpadre asistir a algo así fuera de México.


Decorado a cargo de Swatch en Galeries Lafayette <3



"Detente, ya hace aquí el imperio de la muerte" 6 millones de huesos humanos en una experiencia imperdible y aterradora en las entrañas de París. Les catacombes.


Promesas de amor en el Pont des arts algún día pondré el mio LO JURO.


La famosísima foto Selfie nivel master versión Eiffel


La cité universitaire


Tulleries Juro que la silla ya estaba ahí


Dîner Parisienne, fromage et vin roux...


Ladurée
 
Colorín colorado, este cuento se ha acabado, espero que hayan disfrutado esta serie de post de mis aventuras en el viejo continente,  siempre he creído que no hay dinero mejor invertido que en un viaje, conocer gente maravillosa, probar cosas exóticas, ver fotos o películas y recordar haber estado ahí, son cosas que te marcarán de por vida. La canción del post no es algo al azahar, fue la canción que ambientó mi dolor cuando me hice mi primer tatuaje en uno de mis primeros post y una promesa que tengo con esta ciudad. Regresaremos a la programación hábitual y esperen muchas más sorpresas en este su blog preferido que está por cumplir un año.

Gracias.

@AguaParaNescafe